Vida lenta

Actualizado: 31 mar

“Quiero un día con más horas”, “me encantaría hacer tal cosa pero no sé en qué momento”, “no tengo tiempo” y así otras frases típicas más que ya forman parte de nuestro discurso habitual, de nuestras conversaciones. Es que no es novedad, en estos tiempos en que vivimos, el vernos ajetread@s, atad@s a lo inmediato, a medias, sin tiempo y estresad@s, haciendo de todo a la vez y muy poco de lo que nos gustaría hacer realmente.


Esto ha llevado a que cada vez seamos más l@s que buscamos un cambio, una forma de vivir más amigable que compense este ritmo vertiginoso. Es así como el llamado movimiento slow o slow life vino a darnos un respiro. Este nace a partir del movimiento slow food o comida lenta nacido en Italia en los años ochenta como crítica al levantamiento de locales de comida rápida y a promover el disfrute pausado de todo el proceso que implica el comer, desde adquirir los alimentos, cocinarlos, comerlos y disfrutarlos.


Con el tiempo este se expandió a otras áreas como la crianza, la ciudad, ocio, educación y trabajo con la simple intención de hacer con calma las actividades, sobre todo las importantes para nuestro bienestar, y llevar una vida más plena y desacelerada, para lograr, en lo posible, ser dueños de nuestro propio ritmo y disfrutar del presente sin atarnos a las presiones del ajetreo diario.

¿Cómo llevar una vida más slow o lenta?

A diferencia de lo que podemos pensar, este estilo de vida es más cercano a nosotr@s y de nuestra esencia como human@s, de lo que creemos, es solo comenzar a aplicar pequeños cambios en nuestra rutina que estén a nuestro alcance.

Para comenzar, aquí te dejamos algunos consejos:


  • Al levantarte dedícate un tiempo a desayunar tranquil@ y visualiza tú día y como lo deseas tener.

  • Saluda y conversa con quien te atiende en el almacén, el conserje de tu edificio o quien te cuida el auto. Cultiva la socialización.

  • Tomate una pausa y bebe con calma tu té, café o infusión. Date el tiempo para prepararlo.

  • Date minutos para no hacer nada. No creas eso de que debes ser productivo a toda hora.

  • Practica un hobbie: escribir, cantar, tomar fotos, pintar, plantar. Comienza con un dia a la semana, unos 20 minutos. Cuando lo hagas, haz solo eso.

  • Toma conciencia de tu respiración y hazla más profunda y pausada. Realizalo durante tus actividades a lo largo del día.

  • Come despacio, saborea y toma el aroma de tus comidas y masca varias veces cada bocado.

  • Sal de casa y respira, camina, observa las fachadas.


*foto: Pinterest

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